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lunes 26 de septiembre de 2022

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El preocupante verano de River: en seis partidos hizo cinco goles, recibió ocho y sufrió seis rojas

El equipo sensación de 2014 se desmoronó en menos de dos meses. A cuatro días del inicio de la temporada resuenan fuerte la humillante caída con Boca, la llamativa falta de disciplina y el desconcierto
El 10 de diciembre pasado River vivía vivía su momento de gloria. Derrotaba a Atlético Nacional y conquistaba la Copa Sudamericana para consagrar un año histórico de renacimiento, de volver a creer, de volver a ser. Hoy, a menos de dos meses de aquel desahogo, volvieron las pesadillas, los fantasmas de una época pesada. El 0-5 vs Boca coronó un verano terrorífico y la incertidumbre volvió a Núñez.

Durante el receso de la actividad oficial los dirigentes del club declararon con orgullo la efectividad de las gestiones realizadas para no vender a nadie, para mantener completo al exitoso plantel. Sobre esto, la lista que el técnico Marcelo Gallardo le dio a los dirigentes apenas finalizó la temporada fue en parte cumplida con las contrataciones de Gonzalo «Pity» Martínez y de Camilo Mayada. Antes Pablo Aimar ya había anunciado que sería parte del plantel. Más no se podía pedir…

En medio del mercado de pases se jugaron los partidos. Los amistosos en Uruguay dejaron saldo negativo pero todo recién comenzaba. Una derrota y un empate en tiempo reglamentario más una caída por penales dejaban gusto a nada.
Entonces tocó volver de la pretemporada y jugar en Argentina. Un aburrido 0-0 con Estudiantes que además dejó la expulsión de Augusto Solari encendió las alarmas y venía Boca en Mar del Plata. El primer Superclásico fue 0-1 con los pibes del xeneize y afuera Leonel Vangioni y Jonatan Maidana por rojas.

La derrota dolió, como toda caída en un clásico y entonces llegó el bálsamo del 4-0 sobre Independiente con buenos pasajes de juego aunque sin el nivel futbolístico acostumbrado. Las figuras de antes jugaban en piloto automático acaso, se creía, preparándose para la revancha con Boca en Mendoza. El resultado fue histórico: 0-5 con baile, con vergüenza, con tres expulsados (Mayada, Sánchez y Teo Gutiérrez), otra vez ante suplentes y con una entrega repudiable de los que antes provocaban el aplauso del hincha.
Marcelo Gallardo tiene por delante una temporada de ratificación de aquel fuerte que supo armar. Lo que antes era un modelo para copiar, hoy es uno para armar, para rearmar en medio de una hecatombe. El viernes comienza la temporada oficial para River con la ida de la Recopa Sudamericana ante San Lorenzo y el equipo, que aún no empezó a jugar, ya no tiene margen de error.