Impacto 107.3

lunes 5 de diciembre de 2022

Bella Vista: Cielo Claro | Ahora: 22.39°C | ST: 21.76°C

La desopilante fiesta de Carrió con Lanata, Mirtha y su imitador

La diputada opositora organizó una cena para más de 900 personas en la que dio cinco discursos, remató obras de arte, bailó tango y comparó a Cristina con Isabelita. Tiró la casa por la ventana, en todo sentido. Elisa Carrió organizó anoche una desopilante fiesta para celebrar los 10 años del Instituto Hannah Arendt en la que estuvieron Jorge Lanata, Mirtha Legrand, los imitadores que hacen de ella y Pino Solanas en TV, y un sinnúmero de dirigentes de la oposición que coparon el Palais Rouge hasta la madrugada.Vestida de rojo furioso, Lilita no paró un segundo: remató obras de arte donadas por el pintor Guillermo Roux (un dibujo de ella hecho en la cena se vendió a 8 mil pesos), bailó, hizo chistes y hasta se burló de sí misma con la “falsa” Lilita del programa de Lanata que dice «Kerner». La líder opositora ingresó al salón colmado por casi mil personas del brazo de su imitador, Martín Bilyk, y del falso “Pino” Solanas que se vistió de traje blanco, polera y moño, pero dejó de lado el guión que habían preparado e improvisó.

Jorge Lanata fue una de las figuras de la noche. “Yo a Lilita la admiro porque está mal de la cabeza”, la elogió, despertando risas en el auditorio. “Siempre me sorprendo a mi mismo diciéndome ‘pero esto ya lo dijo Carrió hace años‘“, contó en referencia a las denuncias de la legisladora de UNEN por casos como los del juez de la Corte Eugenio Zaffaroni y la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó. “Me gusta su costado místico”, sostuvo el periodista, que se fue antes de que termine la fiesta.

Mirtha Legrand fue otra de las estrellas de la noche. “De ser política hubiera sido como Carrió”, soltó la diva de los almuerzos que compartió la mesa principal con Lilita, Lanata, Martín Louseau, Beatriz Sarlo, Mariana Zuvik, Eduardo Costa, Toty Flores, Juan José Aranguren (CEO de Shell), el periodista Pablo Rossi y el artista Guillermo Roux.

Hubo dirigentes de su partido, como Alfonso Prat Gay, Fernando Sanchez, Elsa “Tata” Quiróz, Maricel Etchecoin y Maxi Ferraro, pero también radicales como Julio Cobos, Ricardo Gil Lavedra, el presidente del bloque de diputados Mario Negri, Oscar Aguad y Manuel Garrido, y también del PRO, como el legislador Iván Petrella, entre otros.

“Tené una sobremesa donde no se hable de la novia de Domán”, se promocionó la cena, que costaba 500 pesos el cubierto y sobrepasó las expectativas de todos, al punto que hubo gente que tuvo que comer parada los creps de queso con salsa de puerros, el roos de ave con jamón, mozzarella y tomates secos con salsa de albahaca con seco de papas y el postre, bien calórico, que era una savarín de crema americana con corazón de dulce de leche en salsa de chocolate.

Entre plato y plato, Carrió habló, habló y habló. “Debo haber estado hablando como tres horas”, dijo a Clarín, entre risas, la diputada, que pasó por todos los temas. Así, comenzó a hablar del humanismo y terminó recordando el velorio de su papá. “Hasta las prostitutas vinieron, si eso no es humanismo, qué es”, comentó. Se refirió al Papa, tanto a Francisco como a Benedicto XVI, habló mucho de ella, comparó al matrimonio con un asado, citó a Hanna Arendt y terminó, cerca de la 1:30 de la mañana con un durísimo discurso político contra el kirchnerismo, mientras se servía en champagne.

“Vamos a vivir la interna del PJ, que se define con muertes, estén tranquilos, estén serenos, no tengan miedo, el proceso es inevitable, lo tenemos que hacer lo menos traumático posible con la unidad de la oposición”, adelantó en tono místico. “Algunos creyeron que yo quería ser Presidenta, otros que quería ser diputada a cualquier precio, soy servidora a una misión: que este país se sane y sea una República, y si para eso tengo que ser mil veces humillada y manoseada, bendito sea Dios”, disparó.

También se refirió a la jura de los nuevos diputados. “Hoy se empezó a concretar el primer acuerdo del massismo con el kirchnerismo, porque le correspondía al PRO la vicepresidencia segunda de la Cámara, yo fui abuca por el massismo”, dijo Lilita. Sobre los gritos de los militantes K, que ayer le cantaban gorila, fue irónica: “A mi cuando me agravian saco puntos en el cielo, esto no entienden los camporistas”.

“Las clases medias tienen que ponerse de pie, las clases altas tienen que ponerse de pie, a las clases pobres tenemos que ayudarlas a ponerse pie y liberarlas. No tengan miedo cuando Dios quiere cambiar la historia, o el azar diría Borges, la historia cambia, solo falta que seamos millones y vamos a ser millones”, vaticinó.

Luego se refirió al luto -que ayer abandonó- la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Vamos a pasar dolor y de hecho uno en lo personal lo pasó. Yo jamás haría luto por el marido que más amo más de un mes, porque sentir la muerte no es escenificar la muerte, cuando uno siente la muerte, siente la de los más pobres como la del más rico”, sostuvo.

“Los Kirchner han destruido la Argentina, uno está muerto y la otra viva, han sido Bonnie and Clyde, ellos venían por los euros y corrompieron a los chicos que venían por la revolución”, sentenció. Y en una de sus frases más duras, manifestó: “Isabelita está más sana que Cristina”.

Carrió también le pegó al los que hacen de la política una cuestión de marketing. “Ahora estoy de moda vieron. La banalidad es eso. Los Durán Barba, los Poliarquía, todos esos seres que detesto, creen que la política es un producto y está en el comercio, a eso se le llama mercado de la política, la política es un arte, para Hanna Arendt es el arte de volver a comenzar”, lanzó la diputada, que terminó la noche bailando tangos con el Auditor General de la Nación, Leandro Despouy pasadas las 2 am.