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miércoles 6 de julio de 2022

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Mercedes se prepara para recibir una multitud por los festejos del Gauchito Gil

Como cada 8 de enero, cuando se recuerda la muerte del «Santo del Pueblo», los fieles peregrinan hasta el histórico santuario ubicado en el cruce de las rutas 119 y 123, a 8 kilómetros de Mercedes y a 243 de Resistencia.

Ya hace días que en Mercedes no quedan lugares de alojamiento y varios vecinos abrieron las puertas de sus casas. El Gobierno provincial inició desde ayer un fuerte operativo policial y de salud para evitar accidentes y episodios violentos.

En la fiesta todo es rojo: banderas, velas, cruces, atuendos y vinchas del color que identifican al gauchito Gil, el santo pagano.

Quién fue el gaucho Gil
Se sabe poco con certeza del gaucho Antonio Mamerto Gil Núñez. Nació en Pay Ubre, cerca de Mercedes, en la provincia de Corrientes. Fue en algún momento del siglo XIX. Para algunos, era un cuatrero, un gaucho alzado, un fugitivo culpable de todos los delitos sin resolver. Para otros, era «Robin Hood», gaucho justiciero, vengador de paisanos.

Dicen que lo condenaron por desertor, en la época de las guerras entre colorados y celestes. Tal vez lo fusilaron, o lo degollaron colgado por los pies de un algarrobo.

Antes de morir, le dijo al sargento que lo ejecutaría: «No me mates, que te va a llegar una carta que dice que soy inocente». El verdugo respondió: «No te vas a salvar» y el Gauchito dijo: «Cuando llegue la carta vas a recibir la noticia de que tu hijo está enfermo y morirá; rezá en mi nombre y tu hijo se va a salvar».

Después de matarlo, el sargento volvió a su casa y encontró a su hijo enfermo. Rezó por él al Gauchito Gil y su nene se curó.
Desde entonces, el lugar donde murió el Gauchito se convirtió en santuario de peregrinación. Allí, año a año miles de personas se acercan para rendirle homenaje y dejar sus ofrendas: oraciones, velas y cintas rojas.

Pero no es el único templo. Los devotos fieles del Gauchito Gil ya diseminaron otros miles de santuarios por las rutas del país, desde Jujuy hasta Ushuaia.

Cuestión de fe
Salud, dinero, trabajo, amor o hasta un milagro, lo promeseros creen que el Gauchito Gil todo lo concede. Mito o leyenda, en su provincia natal se lo venera desde hace más de cien años y el culto se extendió al resto del país.

Por haber sido liberal, el Gauchito Gil es identificado con el color rojo. Por eso los devotos llevan banderas de ese color y le ofrendan velas, flores, cruces y frutas.

Para hacerle un pedido al gauchito, se escribe en una cinta roja lo que se necesita y se la deja por la noche sobre la rama de un árbol, de un alambrado o en un palo clavado en la tierra.

También los creyentes encienden una vela colorada y, con la cinta del mismo color a modo de rosario, se le reza una oración. Hay personas que le encienden una vela colorada en un cruce de caminos y hacen el pedido.
Dicen que, si vas por la ruta y te cruzas con un santuario del gauchito, tenés que tocar la bocina para saludarlo.
El intendente de Mercedes, Diego Caram, sobre los controles que implementarán el próximo 8 de enero, expresó que “la Comisaría tercera trabajará en la entrada de Mercedes y también en la intersección de la ruta 119 y 123, en lo que respecta al municipio mantenemos la limpieza de la ciudad, el control, la seguridad, el tránsito, todas las áreas está involucradas en este evento”.
A su vez, el jefe comunal, comentó que “nos enfocamos en el ordenamiento de la ciudad de Mercedes, colaboramos en el santuario del Gaucho Gil, pero no es nuestra jurisdicción, hemos mejorado los baños, la iluminación del predio, y los accesos”.
Asimismo, Caram, dijo que “hoy empieza a controlar municipio, Policía, Gendarmería, Bomberos, en toda la zona para que la actividad sea tranquila”.
Sobre cuántas personas esperan que lleguen al santuario, el jefe comunal, mencionó que “unas 300 mil personas estaban acá le 8 el año pasado, así que esperamos ese número más o menos”.