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domingo 2 de octubre de 2022

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¿Quirófano o tratamientos no invasivos? Pros y contras para combatir las arrugas

Lifting o mini lifting por un lado y aplicaciones de bótox y ácido hialurónico por el otro. Muchas son las opciones si de revertir el paso del tiempo se trata. En esta nota, todas las alternativas según edad, características de la piel y el tipo de arruga que se busque corregir.
A la hora de empezar a combatir las señales del paso del tiempo en nuestra piel, los tratamientos mínimamente invasivos se oponen al quirófano. Por temor a una intervención, el costo que acarrea o simplemente no necesitarla, están quienes optan por el bótox o los rellenos de ácido hialurónico.

El doctor Sergio Korzín, médico cirujano plástico (MN 69.761) repasó para Infobae las principales diferencias entre cada una de las técnicas y analizó sus pros y contras.

El lifting es un procedimiento quirúrgico de rejuvenecimiento facial que se utiliza para mejorar la apariencia global del rostro y del cuello, corrigiendo la flaccidez facial provocada por el paso del tiempo, la exposición al sol, el estrés o factores hereditarios. «Si bien esta operación puede realizarse sola, en muchos casos puede combinarse con una blefaroplastia (corrección de las bolsas y arrugas de los párpados) o con una rinoplastia (modificación de la forma de la nariz)», explicó el director de Lasermed Clinic Beauty High Tech.

Con el fin de tensar la piel y la musculatura de la cara y el cuello, la cirugía actúa sobre las arrugas que se producen alrededor de la boca, la nariz, los ojos –»patas de gallo»–, el área entre las cejas, y las acumulaciones de grasa alrededor del cuello –»papada»–. Korzín contó que la técnica puede variar de acuerdo a cada paciente y a su estructura facial. «El cirujano trabaja un lado de la cara por vez. Realiza incisiones que comienzan por la frente sobre la línea del pelo, continúan en las sienes y se prolongan detrás del lóbulo hacia la parte posterior del cuero cabelludo», detalló.

Por su parte, se llama mini lifting o lifting manequen a la cirugía que trabaja sólo sobre la caída de las cejas (cola de ceja) y las arrugas de la frente. En este caso, la incisión se realiza en la sien detrás del pelo o, en algunos casos, en la línea donde finaliza el cabello. Según el especialista, «esta técnica parcial permite devolver naturalidad y juventud al rostro y las pequeñas cicatrices son naturalmente disimuladas por el crecimiento del cabello y la recuperación es muy rápida».

Ambas prácticas pueden realizarse tanto en hombres como en mujeres que quieren mostrar una apariencia juvenil y cuya piel mantiene cierta elasticidad. La mayoría de los pacientes tienen entre 40 y 60 años, aunque también pueden beneficiarse personas de mayor edad. Cada individuo alcanza resultados diferentes, debido a sus características particulares.

Tanto el mini lifting como el lifting, requieren de una preparación previa, y el cirujano plástico es quien evaluará los pasos a seguir de acuerdo a sus expectativas, sus necesidades, su historial médico y su estado de salud actual. Del mismo modo, le dará indicaciones precisas y le informará acerca de los riesgos, las posibilidades de complicaciones y el tipo de anestesia que podrá ser local más sedación, o general.

«Una intervención quirúrgica de este tipo debe llevarse a cabo en un sanatorio o en un centro de cirugía ambulatoria. La operación suele durar entre 2 y 4 horas y al finalizar, la cabeza se rodea con vendajes compresivos y es probable que se coloquen tubos de drenaje que se suelen retirar a las 48 horas», explicó.

Según sea necesario, los vendajes deberán permanecer de uno a cinco días. La mayoría de los puntos de sutura se retiran a los cinco días, aunque los que están en el pelo demoran unas jornadas más, de acuerdo al avance de la cicatrización.

Las recomendaciones generales posquirúrgicas son:

• Permanecer con la cabeza elevada, –al menos en un ángulo de 30 grados– durante unos días, para evitar la hinchazón.

• Guardar reposo durante una semana y tener cuidados especiales con la cara y el pelo.

• Las primeras semanas su cuerpo utilizará toda su energía en la curación, por lo tanto, se debe descansar y evitar esfuerzos excesivos.

• Para volver a sus actividades habituales deberá esperar entre 10 y 15 días. El resultado final se aprecia varios meses después de la operación.

• Los primeros meses es conveniente evitar los baños de vapor y la exposición solar.

Si bien los resultados son duraderos (aproximadamente siete años), con el paso del tiempo el rostro seguirá envejeciendo, por lo tanto, es aconsejable, complementar con tratamientos no invasivos que mejoran el color, el tono y la calidad de la piel como los láseres fraccionados, los rellenos de ácido hialurónico, el bótox, y la radiofrecuencia, que potencian el efecto de total rejuvenecimiento.

«En líneas generales, recomiendo a mis pacientes que antes de someterse a una cirugía de este tipo, comiencen a tratar los primeros signos de envejecimiento con procedimientos preventivos. Hoy en día contamos con herramientas que permiten retrasar bastante tiempo el paso por un quirófano», destacó Korzín.

En ese sentido, recomendó el tratamiento con bótox, que logra no sólo atenuar las arrugas dinámicas, sino que al ser utilizado como mecanismo de prevención, logra retardar la aparición de las arrugas causadas por la gesticulación diaria, así como también, impide la profundización de las mismas. «La piel está constantemente autoreparándose y, en el caso de las arrugas, el colágeno tiende a recuperarse, pero como el movimiento persiste se vuelve a dañar», explicó el especialista, al tiempo que remarcó que «al relajar el músculo, el bótox permite que la regeneración actúe mejor».

Las zonas tratadas más comúnmente son el entrecejo, las líneas de la frente, «las patas de gallo», las arrugas nasales (aquellas que se forman a los costados de la nariz cuando uno ríe), el escote y el cuello.

Por otro lado, el tratamiento con rellenos de ácido hialurónico, permite atenuar las arrugas de expresión, ya sean, las del entrecejo, las comisuras y en el contorno de los labios (código de barras), las arrugas de paréntesis y de «marioneta» (cerca y debajo de la boca). También permite recuperar el volumen perdido de la región malar, el mentón y los labios, como así también, permite reposicionar el contorno facial.

«En cuanto a la región de los ojos, hoy existe un producto específico de la línea Juvéderm para tratar el surco de ojeras, pero su uso está reservado específicamente para médicos formados en esta técnica y con un sólido conocimiento de la fisiología de esta área en particular», agregó.

Si bien siempre está quien prefiere operarse, también están aquellos que optan por resultados más moderados, con tal de no pasar por el quirófano. El secreto está en que cada especialista entienda al paciente y lo asesore respecto de sus expectativas y le ofrezca la solución más segura y adecuada para su caso en particular.