Impacto 107.3

viernes 2 de diciembre de 2022

Bella Vista: Nubes | Ahora: 33.68°C | ST: 31.92°C

“Con la democracia dimos un primer paso que ya se convirtió en una marcha”

Representando al Pacto Autonomista-Liberal, perimido por cuestiones de mezquindad política, “Pocho” Romero Feris asumió hace 30 años el Gobierno de Corrientes. Al irse, fue sacado en andas desde Casa de Gobierno. Aquí rememora aquellos tiempos en los que el ejercicio democrático era una necesidad que no estaba, como hoy, naturalizada.

El ex gobernador José Antonio Romero Feris compartió con El Litoral algunos recuerdos de aquellos días de 1983 en los que, al asumir el Gobierno de Corrientes, estaba dando un paso fundamental para la consolidación de la democracia. En la provincia, este proceso todavía está construyéndose.

A 30 años de su asunción como gobernador de Corrientes, ¿qué recuerda de ese día? ¿Cuál era el ambiente político local y nacional?
Era de esperanzas, de renovación de espíritus, de fantasías románticas con un horizonte fijado en las libertades colectivas e individuales, en el desarrollo sostenido y en la esperanza de la recuperación institucional definitiva. Teníamos la gran responsabilidad de convertirnos en los primeros gobernantes de esta nueva democracia. Era tiempo de señales claras de compromiso. Pudimos dar una muy fuerte, que la visita de su santidad Juan Pablo II, mostrándole al pueblo correntino que hablábamos en serio. Hablo en plural, porque recuerdo a mi amigo, el doctor Raúl Alfonsín, él como presidente de la Nación y a tantos gobernadores que como yo, gobernador de Corrientes, dimos un primer gran paso que hoy ya se convirtió en una marcha con un camino que lleva 30 años.

¿Existe alguna similitud con la actualidad?
La actualidad nos muestra que los fantasmas del pasado persisten. En el sentido de que la sociedad continúa dividida y hay incapacidad para cerrar las heridas que nos infringimos entre argentinos, tal como estuvo hasta antes de la llegada de la democracia. Pero también hay esperanzas, como las hubo en aquella época, esas expectativas fueron las que permitieron un cambio paradigmático en nuestra historia. Hoy esto también se siente, aunque con un clima más tenso, más crispado, más inmediatista de las nuevas generaciones, por posturas enfrascadas de la política nacional con el pasado, tanto oficialistas como opositores, ausentes para la sociedad argentina, y con ella la frustración del ciudadano de no avizoran una verdadera opción de cambio para los argentinos.

¿Qué anhelos no pudo concretar durante su gestión y hoy, 30 años después, siguen pendientes?
Durante mi gobierno, sin coparticipación, avanzamos muchísimo en materia social sobre tres pilares: el habitacional, el apuntalamiento a la educación y la salud. Ambicionábamos un crecimiento económico con desarrollo e hicimos avances con los resultados que se conocen y dejamos sembradas acciones que no fueron entendidas y no progresaron. Esas son, para mi forma de pensar, materias pendientes.
Intenté la instalación de una planta de celulosa y fabricación de papel en Paso de los Libres, para generar una actividad que, aprovechando las implantaciones que teníamos, fueran un futuro industrial en el que trabajaran los correntinos. Hasta hoy, es materia pendiente.
También lo es el Centro de Procesamiento Agroalimentario que pensaba, una vez acordado con el Ejército, desarrollar en sus terrenos, a través de la Provincia instalar la infraestructura para un polo industrial que produzca alimentos con valor agregado para el mundo y el país.
Lo de Santa Catalina en la actualidad podría orientarse hacia ello, si se piensa en desarrollo y no en populismo. El desarrollo del área de riego desde la toma de Yacyretá que hubiera permitido incorporar a la agricultura 400.000 hectáreas, y sobre todo la red eléctrica que debiéramos haber desarrollado con la bajada en Santa María, al pie de la represa, y que nos hubiera permitido disponer de energía eléctrica a un precio diferenciado y en la cantidad necesaria y no depender de ningún régimen interconectado.
Hay algunas más que tienen que ver con la eficiencia de gestión del Estado y del trato a la población ya pasiva como una jubilación y asistencia social digna.