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sábado 25 de junio de 2022

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«Impulsan un golpe de mercado para debilitar al Gobierno»

El jefe de Gabinete afirmó que el arco opositor está nucleado en los grandes medios y en los sectores económicos concentrados. También aseguró que las reservas del Banco Central «son más que suficientes».El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, señaló que los grupos mediáticos concentrados son uno de «los grandes opositores del gobierno» y que promueven «golpes de mercado con el objeto de establecer procesos de depreciación de activos financieros y reales».

«El arco opositor en la Argentina está integrado por grupos mediáticos concentrados y económicos concentrados. No es una oposición de carácter política. No tiene sustentabilidad desde el punto de vista de la construcción de alternancia», afirmó Capitanich en una entrevista con el diario Tiempo Argentino.

En este sentido, explicó cómo funcionan y cuáles serían sus objetivos. «Los grupos mediáticos concentrados, articulados con grupos del poder económico nacional e internacional, promueven procesos sistemáticos de agresión. Y lo hacen desde diferentes usinas. Desde el rumor hasta la acción psicológica en la población. La perspectiva de debilitamiento implica la posibilidad de influir en las decisiones. Por eso se producen los golpes de mercado, los ataques especulativos, con el objeto de establecer procesos de depreciación de activos financieros y reales. Eso les permite adquirir esos bienes a un precio determinado, promoviendo una mayor concentración, y así tener una mayor sofisticación en los mecanismos de influencia».

Consultado por los desafíos hacia adelante, el funcionario dijo que las reservas del Banco Central están en un nivel aceptable y apuntó al autoabastecimiento energético, a la industrialización por sustitución de importaciones y al aumento y diversificación de las exportaciones. «El nivel de reservas en la Argentina hoy es más que suficiente. El promedio de la década fue de U$S 36 mil millones, durante la Convertibilidad fue de U$S 22 mil millones. Argentina tiene tres cuestiones que resolver en los próximos tres años, que están en proceso de solución. Recuperar el autoabastecimiento energético. Además, promover una industrialización acelerada sobre la base de la sustitución de importaciones a los efectos de garantizar sustentabilidad en la balanza de divisas. Hay que seguir expandiendo las exportaciones, aumentarlas y diversificarlas».

En tanto, también se refirió a las perspectivas a corto plazo. «Tomamos la decisión de implementar una política de flotación administrada para establecer una prevención sistémica frente a ataques especulativos, con el objeto de que el esquema siguiente sea lograr competitividad de las economías regionales, aumentar el volumen de exportaciones. La otra prioridad es que la variación de la política cambiaria no afecte a los trabajadores y a los consumidores, y que todo funcione con sustentabilidad monetaria, fiscal y cambiaria».

Además, indicó que «coordinar todas estas acciones es una tarea de ingeniería de carácter institucional y añadió: «¿Qué veo en el mientras tanto? Primero: el gobierno está solo en esta pelea. No observo ningún actor político de la oposición que defienda nuestra posición con respecto al cuidado del bolsillo de los consumidores y de los trabajadores. Segundo: no percibo de parte de los trabajadores organizados apoyo hacia el gobierno para cuidar los precios y evitar el pass-through (NdR: coeficiente que se utiliza en economía para cuantificar el traslado de una devaluación a precios) que pretenden, unilateralmente, instrumentar los empresarios con los precios».

«No observo que los empresarios nacionales, que han acumulado riqueza en los últimos años, y los mismos trabajadores, que han sido beneficiados sustancialmente por este modelo, defiendan, como deben, ciertas medidas. Esto se debe a un problema básico de conciencia y del rol de cada uno de los actores», completó el funcionario.

Por último, Capitanich justificó la decisión del Gobierno de devaluar en el marco de un contexto internacional cambiante. «En un sistema internacional no se puede mantener una actitud rígida. La India devaluó el 35 por ciento. Frente a esta complejidad es necesario mantener los instrumentos adecuados para resolver problemas dinámicos.

«Lo importante es no modificar el pilar de la política económica, que es preservar el empleo. Los instrumentos varían de acuerdo con las necesidades. No necesariamente tiene que impactar en el nivel de compra del salario, en tanto y en cuanto están las paritarias. Y, además, la estrategia del acuerdo y monitoreo de precios por parte del Estado tiene que dar sus frutos», concluyó.