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viernes 9 de diciembre de 2022

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Por qué Donald Trump no será presidente de Estados Unidos

Pese a su crecimiento en las encuestas, las chances del magnate de resultar nominado por el partido Republicano son mínimas. En cambio, pican en punta Jeb Bush, Ted Cruz y Marco Rubio, el que más posibilidades tiene de vencer luego a Hillary Clinton
El magnate norteamericano Donald Trump no para de crecer en las encuestas. Mientras algunos de sus competidores bajan en los sondeos –y se bajan de la carrera por la nominación republicana-, el empresario no para de crecer. Sin embargo, no será presidente de Estados Unidos. Ni siquiera será el nominado del Partido Republicano.

Así lo considera el profesor de Ciencia Política de la Universidad de Rice, Mark Jones, que tiene varios motivos para sostener su posición.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que, si bien las encuestas no mienten adrede, entrevistan a mucha gente que luego no irá a votar en las primarias. «Si fuera toda la gente que dice que va a ir, se superaría tres veces el récord de votantes de toda la historia de Estados Unidos», dice entre risas el politólogo norteamericano.

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Para paliar este déficit, las firmas que realizan los sondeos luego deben «retocarlos»: corregirlos en función de la historia personal de cada encuestado –cuántas veces votó realmente en elecciones anteriores- y de datos demográfico-poblacionales.

«Mucho del éxito de Trump se debe a las encuestas, donde recibe el apoyo de entre 25 y 30% de los encuestados. Pero esos encuestados no son representativos de los que realmente van a votar en las primarias. Es un tipo de gente que dice ser republicana y que podrían votar en esas internas, pero si hacemos el cálculo en base a las encuestas, votarían entre 50 y 60 millones de personas en la primaria republicana. Y lo que sabemos es que el máximo histórico es 20 millones. Más de las personas que están contestando esas encuestas no van a ir a votar en la primaria republicana. Y Trump tiene más apoyo entre los que no van a votar que entre los que sí lo hacen», aseguró Jones en diálogo con Infobae.

Donald Trump y Jeb Bush, durante el último debate televisivo en CNN
Reuters
Al estimar la población que realmente irá a emitir el sufragio, las encuestas muestran un crecimiento de los de Florida: ex gobernador Jeb Bush y el actual senador Marco Rubio. En contraste, los que caen son los outsiders: Trump, pero también la ex ejecutiva de HP, Carly Fiorina, y el neurocirujano Ben Carson.

«Al tiempo que Trump tiene más apoyo que cualquier otro candidato, también tiene un techo muy bajo. El 25 por ciento lo apoya, pero eso quiere decir que el 75% no está con él. Mientras él va quedar fijo en 25 o 30 por ciento, otros van a subir cuando otros candidatos se bajen de la carrera. Los que van a ir creciendo son Marco Rubio, Ted Cruz y Jeb Bush. Cuando Chris Christie o Ryan Paul se bajen, sus votos irán más hacia estos postulantes que a candidatos de protestas como Carson, Trump y Fiorina», aseguró.

–¿Cuáles son las diferencias políticas entre Bush, Rubio y Cruz?

–En una escala de derecha a izquierda, Bush es el más centrista, seguido por Rubio un poco más a la derecha pero con una habilidad para alcanzar a los latinos y los jóvenes en una medida en que Bush no puede. Y Cruz está más a la derecha. Cruz es muy del Tea Party, Bush del establishment y Rubio tiene un pie en los dos mundos. Por eso muchos miran a Rubio como el que más posibilidades tiene de ganar. Es alguien aceptable para la derecha del partido –aunque no sea su favorito–, y al mismo para el establishment: no es su candidato ideal pero tampoco es Ted Cruz o Donald Trump. Cumple con los requisitos mínimos tanto para la derecha como para el centro del Partido Republicano.

–¿Qué competencia vislumbrás entre el ganador de la interna republicana y la demócrata favorita?

–Bush y Clinton tendrían una competencia muy pareja y competitiva con resultado abierto. Marco Rubio sería el favorito para ganarle a Hillary. Y si el candidato es Ted Cruz, las posibilidades de ella serían mayores. Ahora, si Trump fuera nominado, Hillary le daría una paliza de niveles históricos.

Hillary Clinton, la favorita entre los demócratas
Candidato de protesta versus candidato real

Aún en el caso de que el magnate resultara nominado, las chances de Trump de acomodarse en el Salón Oval que hoy ocupa Barack Obama serían remotas. A la derecha del Partido, no es un candidato aceptable para los republicanos más moderados ni para los demócratas más conservadores. El centro del espectro político norteamericano se inclinaría en forma masiva por los demócratas.

«Mientras que se acerca la fecha de las primarias, que arrancan el 1 de febrero en Iowa, la gente va a pensar menos en un voto de protesta y más en quién realmente podría ser el presidente. Y dentro del campo republicano, qué candidato va a darle al partido la mayor posibilidad de ganarle a Hillary Clinton. Cuando los votantes hagan ese cálculo, Trump va a caer. Es posible que, cuando caiga en las encuestas, ni siquiera llegue al 1 de febrero en Iowa porque no se va a querer presentar si no está ganando», estimó Jones.

«MARCO RUBIO SERÍA EL FAVORITO PARA GANARLE A HILLARY»

-¿Hay alguna posibilidad de que Hillary no resulte nominada por el Partido Republicano?

-Del lado demócrata, para los que están en contra de Hillary, no hay otro candidato viable. Hay mucha bronca y muchos demócratas que no están conformes con ella. Pero fue muy eficaz en la rosca interna: dejó afuera a gente como (el vicepresidente) Joe Biden o (el gobernador del estado de Nueva York) Andrew Cuomo, que podrían haber sido contrincantes competitivos. Pero al final Hillary quedó con candidatos que son muy débiles, como Bernie Sanders, que no representa una opción real para cualquier demócrata.

-¿Está descartada la candidatura de Joe Biden? Él aún no se definió.

-No está definido que no se presente, pero cada día que pasa bajan sus posibilidades. En el último mes, Hillary trabajó más en que Biden no entrara a la carrera que en cualquier otra cosa.

Florida y Ohio. Esos serán los Estados clave para definir quién triunfe finalmente en las elecciones generales. Ocurre que, bajo el sistema electoral norteamericano, el partido que gana por un voto se lleva todos los electores de ese Estado. Y, en varios Estados, ya se sabe –por historia y tradición- cómo se definirá la contienda. «Los demócratas arrancan con ventaja, por lo que un republicano necesita sí o sí ganar Florida y Ohio. Si no, es imposible para un republicano tener mayoría en el colegio electoral», explicó el profesor de Rice.

Virginia, Carolina del Norte, Iowa, Colorado, Nevada y Nueva Hampshire serán otros Estados importantes para quienes deseen llegar a la Casa Blanca. Para Hillary y algún republicano –que no será Trump.