Impacto 107.3

domingo 2 de octubre de 2022

Bella Vista: Cielo Claro | Ahora: 18.47°C | ST: 17.7°C

Dólar hoy: | Dólar blue:

Quién es el juez Rafecas, a cargo del caso por encubrimiento del atentado a la AMIA

El juez federal Daniel Rafecas, a cargo del juzgado federal 3 desde 2004, fue el primer magistrado a cargo de investigar al vicepresidente Amado Boudou por su presunta participación en la irregular transferencia de la ex Ciccone Calcográfica, pero fue apartado de la causa luego de que se revelara que envió un mensaje a uno de los abogados vinculado al letrado del vicepresidente. El caso Ciccone pasó luego al juez Ariel Lijo.
A Rafecas se le inició una causa en el Consejo de la Magistratura ­órgano encargado de investigar la conducta de los jueces­ luego de que Boudou denunciara que su juzgado «era una agencia de noticias», al acusarlo de la difusión del allanamiento a su departamento en Puerto Madero.
Lijo aclaró que tachó datos de la denuncia de Nisman para «preservar» medidas
El expediente quedó radicado en el juzgado de Rafecas, el primer magistrado que investigó a Amado Boudou en el caso Ciccone. Cosas del destino: esa pesquisa hoy está en manos de Lijo.

Fuentes judiciales confirmaron que el juez Lijo, que llevó adelante otras causas por el encubrimiento y que ya envió a juicio a varios acusados, consideró que la nueva denuncia debe ser investigada por otro magistrado.

Rafecas ahora deberá definir si se queda con la causa o no y luego pedir opinión a la fiscalía para que dictamine si corresponde abrir el expediente.

El fallecido fiscal Nisman sostuvo en su denuncia que a cambio de reactivar el comercio bilateral con Irán, la presidenta Cristina Kirchner y otros funcionarios se comprometían a hacer caer la credenciales rojas emitidas por Interpol sobre 5 ciudadanos iraníes y un libanés sospechados de participar en el atentado contra la mutual israelita. Pero semanas atrás, el canciller Héctor Timerman, uno de los denunciados por Nisman, expuso intercambios mantenidos por Interpol que confirmaron que Argentina nunca pidió la baja de las circulares rojas.